¿Te quejas mucho.?


La queja, sobre todo cuando es emitida por uno mismo es  uno de los mayores estresores auto generados con el que nos podemos maltratar conscientemente.

El estrés se produce como respuesta fisiológica a los factores tensionales o estímulos estresores que padecemos. Y como no tenemos bastante con lo que nos llega de fuera, nosotros mismos, los incrementamos con los que provienen de dentro, esto es, nuestros propios pensamientos o ideas irracionales, nuestras propias quejas... Sobre las cuales por supuesto tenemos  todo el derecho y la razón. ¡Hasta ahí podíamos llegar!.

En estos calentones, que nos llevan a proferir quejas sin ton ni son, y que sin duda nos secuestran emocionalmente, nos olvidamos de la cantidad de efectos secundarios que tiene este estrés auto impuesto.
Mea culpa, también tengo mis días, aunque afortunadamente cada vez más espaciados, ¡que levante la mano el que esté libre de pecado!

 No voy a hablar de la activación del eje hipofisosuprarrenal o del sistema nervioso vegetativo y de la liberación de hormonas o sustancias tales como la corticotropina, adrenalina, noradrenalina… que producen efectos como la dilatación de la pupilas, incremento del ritmo cardiaco y una mayor dilatación de los bronquios, etc… en definitiva una enorme cantidad de respuestas que lo único que hacen es preparar el cuerpo para la lucha o la huida.

 Ahora como no nos enfrentamos  a leones de cuatro patas y larga melena, los leones vienen en forma de mensaje electrónico, o WhatsApp, o un unfollow, una expropiación en un país, una subida de la prima de riesgo, los datos negativos de encuestas varias, etc.

Antes a lo mejor, podía correr y dejaba atrás al león, pero hoy en día, el pequeño inciso sobre este devenir entre la vida y la muerte, la lucha o la huida, con leones o sin leones,  está en que no puedo huir de mí mismo, pues aunque huya de mi mismo, mi queja es mía, y se viene conmigo, igual que se viene el iPhone a todas partes.

Y sabiendo todo esto, los efectos secundarios y autolesivos que pueden producir un abuso desmedido de la queja, ¿por qué nos seguimos quejando?

Me podrás decir que sienta muy bien, aunque, ¡sólo en apariencia!




Si has llegado leyendo  hasta aquí ¡enhorabuena! , eso es que a lo mejor te interesa saber que cinco cosas puedes hacer en lugar de quejarte.

1.     Utiliza el agradecimiento.
2.     Elogia a los demás.
3.     Concéntrate en el éxito.
4.     Ignora lo que no puedas controlar.
5.     Medita, reflexiona o rece.

Si deseas ampliar más sobre estos 5 punto te invito a que leas “Prohibido Quejarse” de Jon Gordon. Ed. Empresa Activa.

Dicho esto, no te quejes, no sirve de nada,  y que tengas un buen día.

Saludos cordiales

José Miguel Gil
Coach Profesional
Psicología en la Empresa 
Gerente de  COANCO 
Presidente de  ASESCO Asociación Española de Coaching