4 preguntas para románticos ¿Por qué no empezar ahora?

Podemos discrepar de todo, pero casi todo el mundo está de acuerdo en algo. Ese algo, es el ser feliz, entendiendo cada uno por felicidad, lo que quiera entender acuerdo a su visión del mundo, a su ideario personal y/o profesional.

¿Por qué?

¿Por qué no?

¿Por qué no TÚ?

¿Por qué no ahora?

Te animo a ver este vídeo con un importante número de preguntas, algunas de esas preguntas son de las que en coaching se denominan "preguntas poderosas".

La vida nos plantea retos que a veces nos parecen insuperables.
Hay una frase que dice "esto también pasará" ... lo bueno y lo malo.

Toma tu responsabilidad y mira a ver ¿qué puedes hacer que no estás haciendo que depende de ti?.
No trates de cambiar el mundo entero, empieza a cambiar lo más difícil de cambiar. Y sí, lo más difícil de cambiar eres tu mismo/a.

¿Por qué no empezar ahora?




Saludos cordiales.

José Miguel Gil

Coach Profesional Sénior CPS 10161 y Psicólogo Colegiado AO-10124
Con una experiencia profesional de más de 20 años y más de 2500 horas de sesiones de coaching.
Más de 4500 horas de formación impartidas.
Conferenciante, formador y consultor experto en comportamiento humano. organizacional y de equipos.


Gerente de COANCO Coaching y Presidente de ASESCO, Asociación Española de Coaching.


El ejercicio fundamental del desarrollo espiritual y personal consiste en dejar atrás las creencias que tenemos.

En la escuela en la que estamos, el ejercicio fundamental del desarrollo espiritual y personal consiste en dejar atrás las creencias que tenemos.

En la vida se trata de ser eficientes, ya sea en nuestro desarrollo espiritual y personal, así como en cualquier proceso o proyecto humano que desarrollemos.

El ejercicio para dejar atrás nuestras creencias consiste en la verificación.
 Es un ejercicio sencillo de “sabiduría” para evaluar que sabemos, o que  necesitamos aprender.




La cuestión es “yo sé”, o “yo no sé”, y en ninguno de estos dos supuestos hay lugar para la creencia, o el "yo creo".

La creencia ya nos lleva a la ineficiencia mental, porque una creencia me lleva a “creer que sé”.

Creer que se sabe, forma parte de la evolución de las personas, pero puede resultar ineficiente en el desarrollo de la persona.

Ineficiencia es luchar contra el aprendizaje que necesitamos hacer en la vida.

La ineficiencia proviene de la lucha contra el orden del universo, porque yo creo que el universo (y el mundo entero)  está desordenado, y el asunto no es ese, el asunto es que el que está desordenado soy yo, y no el universo, pero esto no lo sé.

Yo creo que hay cosas que están mal y necesitan ser corregidas.

Las cosas no están mal, el que está mal soy yo. 

Las creencias nos dan la percepción de que el problema a corregir está fuera de nosotros, cuando el problema a corregir está dentro de nosotros. Mientras yo crea que mi problema está fuera de mí, no solamente mi problema no tiene solución, sino que soy totalmente ineficiente en mi proceso de aprendizaje humano.

Para salir de esta situación vamos a dejar de creer que yo sé algo que no sé. Y eso lo haremos con una verificación simple, la más simple que se puede hacer, que es la evaluación de resultados.

Se trata de evaluar los resultados que obtenemos en su vida. Cualquier resultado insatisfactorio que obtenemos no es un resultado voluntario, no hay una persona en el mundo que quiera tener un resultado insatisfactorio en su vida de forma voluntaria ¿conoces alguna persona en el mundo que quiera tener resultados insatisfactorios? No la hay.

La respuesta es muy simple. Todo resultado insatisfactorio se produce porque la persona no sabe cómo obtener un resultado satisfactorio. Y esa es la verificación de que yo no sé, porque si supiéramos siempre tendríamos los resultados que queremos.

Esa verificación de los resultados me da una oportunidad que me va a permitir ampliar mi campo de percepción para hacerme eficiente.  Cuando me doy cuenta de que no sé, me dispongo a aprender lo que no sé. Busco información y me dispongo a entrenarme para desarrollar el potencial que hay en mí. Esto lo haré cuando yo entiendo y comprendo que no sé, porque mientras piense y crea que sé, jamás buscaré información nueva, jamás trataré de hacer un cambio interno, y me dedicaré a luchar contra todo lo externo, creyendo que ese sea mi problema. Este el problema del 90 % de las personas.

Cuando una persona sabe, puede verificar que obtiene exactamente y voluntariamente el resultado que quiere obtener. Y lo obtiene cuantas veces lo quiere obtener. En este caso, esa persona puede decir yo sé.

 Y cuando es lo contrario, esa persona dirá “no sé”.  Pero nunca dirá “yo creo”.

Sé que no sé, o sé que sí sé, lo que no sé me dispongo a aprenderlo, y lo que sí sé, me dispongo a usarlo.

Conclusión:

Las creencias nos hacen dar por válidas afirmaciones y generalizaciones sobre la vida, y esto nos hace ineficientes. Podemos verificar en muchas ocasiones que lo que “creemos” no es cierto, sin embargo, el pensamiento de que creemos saberlo nos ha hecho ineficientes, y probablemente nos ha hecho perder muchas oportunidades a lo largo de la vida.

Deja de creer si sabes o no sabes, y evalúa y verifica los resultados que tienes en tu vida, y eso te ayudará a saber si sabes, o no sabes, y sobre todo y más importante, te ayudará a saber que tienes que aprender, y que tienes que dejar de creer.



Saludos cordiales.

José Miguel Gil

Coach Profesional Sénior CPS 10161 y Psicólogo Colegiado AO-10124
Con una experiencia profesional de más de 20 años y más de 2500 horas de sesiones de coaching.
Más de 4500 horas de formación impartidas.
Conferenciante, formador y consultor experto en comportamiento humano. organizacional y de equipos.


Gerente de COANCO Coaching y Presidente de ASESCO, Asociación Española de Coaching.


Los procesos de coaching. "No hay Coaching si no hay acción"

Los procesos de Coaching "en esencia" son todos iguales, independientemente de que trabajemos con una persona de forma individual, o con un grupo, equipo o colectivo.
En esencia, tenemos una situación de partida en la que nos encontramos, y un objetivo o una meta donde queremos llegar. Para llegar de un punto a otro, tenemos que hacer algo, por ello decimos que "No hay Coaching si no hay acción".



El proceso de Coaching ayuda al cliente a potenciar al máximo los recursos que tiene, y superar los obstáculos que pueden obstaculizar el logro del objetivo o la meta que se desea lograr. Para alcanzar los resultados deseados nos ayudamos de una serie de herramientas que tenemos a nuestra disposición, para que el cliente sea quien finalmente pueda llegar donde se propone. Tengo una experiencia acumulada de más de 10 años dedicado en exclusiva al Coaching y conozco muchas herramientas y disciplinas diferentes. Y es que cuando hablo de algo, es porque lo conozco, tengo formación o lo he probado, y no porque me lo hayan contado. Por este motivo conozco gran cantidad de herramientas, sin embargo suelo decir que mi forma de hacer coaching es bastante "purista", y con esto quiero decir que, "cuando hago coaching" no utilizo otras herramientas o disciplinas que no sean Coaching . Si lo hiciera, puede que estuviera haciendo otra cosa en vez de Coaching. No obstante me encuentro en muchos casos, profesionales que hacen tal mezcla de herramientas y disciplinas que no se sabe ni lo que hacen. El problema está en que a ese "tuti fruti" que hacen, le llaman "Coaching" Respeto al máximo a todas las herramientas, disciplinas y técnicas, sin embargo, yo cuando Coaching, hago Coaching, no hago Coaching + (la etiqueta correspondiente) ... cuántico, integrativo, tántrico, sexual, transpersonal, transhumano, con PNL, y un largo etcétera. Hay quien opina que todo lo que sirve para ayudar al cliente está bien. Perfecto, pero no le llames Coaching, que después mezclamos las "churras con las merinas". Por eso cuando alguien me dice que ha hecho Coaching, le pregunto ¿qué entiendes por Coaching? A veces las respuestas son ... "para echarse a temblar". Y por supuesto, hay temas para los que el Coaching viene muy bien y otros temas para los que el Coaching no sirve de nada.
El Coaching no es la panacea que todo lo puede, pero es una herramientas fantástica, y cuando no sirve para trabajar con un tema, para eso tenemos otras disciplinas.

Saludos cordiales.

José Miguel Gil

Coach Profesional Sénior CPS 10161 y Psicólogo Colegiado AO-10124
Con una experiencia profesional de más de 20 años y más de 2500 horas de sesiones de coaching.
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Gerente de COANCO Coaching y Presidente de ASESCO, Asociación Española de Coaching.


No pasa nada por buscar ayuda. Baila salsa, pero pide ayuda.

En el trabajo del despacho me encuentro con demasiada frecuencia personas que viven angustiadas de forma continua, preocupadas, ansiosas, y viven así durante mucho tiempo. A veces años.

Muchas personas viven en un sin vivir, y es que se han acostumbrado a vivir con altos niveles de ansiedad. A veces no llega a ser una ansiedad patológica, pero tiene un nivel que llega a incomodar en exceso, un nivel de ansiedad lo suficientemente molesto para que nos impida disfrutar del día a día.




Si hay algo que hemos aprendido los seres humano es adaptarnos, y hemos aprendido a vivir con la ansiedad, con la irritabilidad y el mal humor que conlleva, con la falta de descanso, la falta de autoestima (autodiagnosticada, por supuesto) y todo lo que conlleva el poco amor propio que nos profesamos.

En esta situación, en ocasiones  buscamos soluciones temporales, ponemos parches, pero no afrontamos las causas de nuestro malestar.

Puede que nos vayamos a bailar salsa, o aprendamos a pintar, a escribir, o comenzamos a practicar un deporte. Todo esto ayuda, y ayuda mucho. Ayuda a evadirse, a no afrontar una realidad que a lo mejor no es la que nos gusta. Ayuda a posponer decisiones que hemos de tomar, ayuda a silenciar sentimientos que no nos gustan, o no nos gustaría tener. Y está bien, podemos acallar nuestros miedos, nuestra ansiedad, nuestra inseguridad detrás de muchas actividades lúdicas, estudio, trabajo, etc. pero al final, "la voz que no queremos oír nos volverá a hablar"

Si no afrontamos ese malestar que vuelve -y siempre vuelve- sólo estaremos dando pie a que llegue el día que digamos aquello de "ya no puedo más" y entonces explotarás, y a lo mejor, y sólo a lo mejor, puede que te plantees buscar ayuda.

Muchas veces no buscamos ayuda por vergüenza, por el que dirán, por el ¿cómo me puede estar pasando esto a mí? por el "lo tengo todo y mira como estoy", por el  "soy un fraude", y así innumerables "cositas" que nos decimos a nosotros mismos. Y desde luego, no nos las decimos desde el cariño.

Personas a las que les confirmo y les reconfirmo que su secreto está a cubierto, que sus miserias no saldrán a la luz, personas a las que les firmo con tinta y compasión la confidencialidad en un papel. Personas a las que les digo que "no pasa nada por buscar ayuda"

No pasa nada por mostrarse vulnerable y buscar el apoyo para tener una mejor vida, una vida con mayor bienestar.

Nunca es tarde para comenzar a vivir.

Saludos cordiales.

José Miguel Gil

Coach Profesional Sénior CPS 10161 y Psicólogo Colegiado AO-10124
Con una experiencia profesional de más de 20 años y más de 2500 horas de sesiones de coaching.
Más de 4500 horas de formación impartidas.
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