Llega el momento, "tu momento", y lo sabes . Tú decides.

Sientes que ha llegado el momento, "tu momento" ese que estabas buscando, y por fin se ha presentado, ha llamado a tu puerta.
"Tu momento" ha llegado de pronto, sin avisar y te ha pillado desprevenido. No estás acostumbrado a decidir ir hacia adelante, a veces, te arrastras sin fuerzas, la rutina te lleva de aquí para allá, y has perdido el norte. La brújula de tu vida se averió, no fue por nada especial, simplemente perdiste la emoción, la ilusión, y los desvaríos de la vida llegaron a tu puerta, para entrar dentro de tu vida y llevarte a perderte, a dormirte. Te abandonaste a tu suerte, te dejaste ir, y de pronto todo perdió sentido. Ese día llegó, y se apoderó de ti, y tú, dejaste de ser tú. Sin embargo, y de la misma manera que el letargo llegó a tu vida, un día algo cambió, no sabes que, ni como, ni por qué, fue un rayo de luz, una mirada de alguien, un anuncio de televisión, una canción en el coche mientras buscabas aparcamiento ... vete tú a saber que fue, pero ese día, ese preciso día algo cambió, algo se removió en las tinieblas de tu mente para resquebrajarse y dejar salir lo que llevas dentro. Llego "tu momento".

Ese día, la luz brilló en tus ojos, y decidiste que tu momento había llegado. Muchos despiertan del largo letargo y comienzan a andar.
Paso a paso, minuto a minuto, enfrentándose a los miedos y la incertidumbre ¡¡Bravo por ellos!! Otras personas, ven llegar "su momento" pero no saben cómo hacerlo.


Tienen miedo, se bajaron de la vida, y aunque sienten que ya es hora de volver a ponerse en marcha, de "volver a rugir", no saben cómo, se les olvidó.

Y lo peor es que, si no se atreven a buscar ayuda, puede que ese momento vuelva a pasar. Las garras tenebrosas de los miedos, del "qué dirán, del "tú que te has creído", "a dónde vas" ... y multitud de tentáculos invisibles los volverán a atrapar, y apagarán nuevamente "la luz de su momento". Me encuentro en el despacho muchas personas que tienen vergüenza de mostrarse vulnerables, inseguros, y que se auto descalifican por pedir ayuda. ¡¡No pasa nada por pedir ayuda!! ¡¡No pasa nada por sentirse vulnerable!! ¡¡No pasa nada por decir que no puedes sólo!! Si estás en ese momento del que hablo, y sabes a que me refiero, entenderás el mensaje. Si no puedes sólo, apóyate en alguien, y si no encuentras a nadie ya sabes dónde estoy. Estoy para servirte.

Saludos cordiales


José Miguel Gil

Coach Profesional Sénior CPS 10161 y Psicólogo Colegiado AO-10124
Con una experiencia profesional de más de 20 años y más de 2500 horas de sesiones de coaching.
Más de 4500 horas de formación impartidas.
Conferenciante, formador y consultor experto en comportamiento humano, organizacional y de equipos. 
Gerente de COANCO Coaching y Presidente de ASESCO, Asociación Española de Coaching.

www. josemiguelgil.com
www.coanco.es







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