Las pequeñas cosas marcan las diferencias.

No somos conscientes de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Hablamos de esas pequeñas cosas que tenemos a las que no les echamos cuenta hasta que por alguna razón la perdemos.

En este caso un dedo pequeño de mi mano derecha se rompió, pero no me paró.
Hoy en vez de escribir mucho os dejo mi testimonio.





Saludos

                                                                 

José Miguel Gil
Coach Profesional Sénior 

Coaching, Motivación, Liderazgo.
Conferenciante,Psicólogo, Gerente de  COANCO 
Presidente de  ASESCO Asociación Española de Coaching
                                                                 

1 comentario:

Barbara Benito dijo...

Hola José Miguel, tu testimonio es sorprendente. Me ha dado que pensar y me he acordado de un vídeo que de una persona a la que le ocurrió algo parecido. Era pintor y a los 40 años perdio la vista, sin embargo eso no le empidió seguir pintando. Es verdaderamente sorprendente. Espero que os guste y os inspire tanto como a mí:http://bit.ly/Blb4Atf

Un saludo