Inteligencia Emocional y Gestión del Estrés

Según la Agencia Europea para la Seguridad y la salud en el Trabajo

“El estrés laboral es uno de los principales problemas para la salud y la seguridad a los que nos enfrentamos en Europa. Casi el 25% de los trabajadores se ven afectados por él, y los estudios indican que entre un 50% y un 60% de las bajas laborales están relacionadas con el mismo. Ello representa un enorme coste tanto en sufrimiento humano como en perjuicios económicos”

En tiempos de una acentuada incertidumbre económica como los que nos está tocando vivir, los problemas derivados del estrés y los riesgos psicosociales a los que se ven expuestos las personas, hace que cada vez más estas se vean abocadas al uso de estrategias alternativas para aguantar la presión.

El rendimiento personal y profesional se ve alterado como consecuencia de la falta de atención, de la dispersión, irritabilidad o un descanso deficiente, que se produce como consecuencia de los problemas que no nos dejan dormir.

La combinación de diversas estrategias que facilitan la integración de estos factores estresantes, se traduce en una mejora de la productividad personal y empresarial.

El estrés laboral, en las empresas, pymes y profesionales autónomos no entiende de jerarquías, y desde la persona empleada que está más abajo en la estructura de la empresa, al más alto directivo, o al dueño de la empresa se pueden ver afectados por igual de los mismos síntomas.

Los procesos de Coaching nos pueden ayudar a tomar distancia de los problemas que nos están presionando, combinados con herramientas para la toma de decisiones, así como el entrenamiento con herramientas que facilitan el desarrollo de inteligencia emocional como puede ser a través del entrenamiento personalizado en Coherencia Cardíaca.

El objetivo es mejorar la capacidad de autorregulación emocional para una mejor toma de decisiones profesionales y empresariales que se traduzca en una mejora del desempeño y productividad empresarial.

Saludos cordiales

José Miguel Gil
Coach Profesional
Psicología en la Empresa 
Gerente de  COANCO 
Presidente de  ASESCO Asociación Española de Coaching


                                                                 

El coaching no es la panacea, pero es una muy buena solución


El coaching no es la panacea, pero es una buena solución.

El coaching consiste en acompañar a las personas o empresas a que consigan los objetivos que se proponen.

Cuando una persona o empresa decide buscar ayuda externa a través de un proceso de coaching personal o coaching empresarial según donde se tercie, suele ser porque se encuentra ante un bloqueo, ante una barrera, o sencillamente no saben como enfrentarse a la realidad en la que les toca vivir.

Lamentablemente hoy hay muchas personas y empresas que no sabe “que hacer”, y esto les conduce entre otras cosas a los inevitables bloqueos.

Más allá de la “zona de confort” famosa que nos limita y nos cerca en nuestro entorno más cercano, hoy en la práctica profesional nos encontramos con que el hecho de que las personas y empresas se encuentra “pilladas” “atascadas” “colgadas” como se puede quedar un ordenador o una máquina.

La cuestión es que un ordenador es fácil resetearlo, apagarlo y volverlo a encender.

Con una persona o en una empresa eso no resulta tan fácil, sin embargo una buena manera de reiniciar el sistema puede ser a través de un proceso de coaching.

Suelo decir, –en privado y en público- que el coaching no es la panacea, pero si es una buena solución.
Por supuesto que el coaching no sirve para todo, ni todo se puede solucionar con coaching.

 A veces necesitamos consultores, asesores, formadores, etc. o el apoyo de psicólogos, psiquiatras, u otros terapeutas.

El uso y la práctica de la meditación, el yoga y diversas técnicas son sin lugar a dudas una buena alternativa complementaria que además de ayudarnos con el estrés sirven para aquietar la mente y favorecer los procesos de cambio que facilita el coaching.

A mi personalmente lo que me apasiona de la práctica profesional del coaching es que te pone en acción.

 Mi lema personal con el que firmo los correos electrónicos es “No hay coaching si no hay acción”.

Y esa es la esencia del coaching, el movimiento, la acción, y es que para desbloquearse, no hay mejor manera que moverse, apagarse, reiniciarse.

Por todo ello… “el coaching no es la panacea, pero es muy buena solución”

Saludos cordiales

José Miguel Gil
Coach Profesional
Psicología en la Empresa 
Gerente de  COANCO 
Presidente de  ASESCO Asociación Española de Coaching


                                                                 

Inteligencia Emocional y Coaching ¿Cómo toma hoy las decisiones que le llevarán al mañana?

Es innegable que hoy está donde te trajeron las decisiones que tomó en el pasado. ¿Cómo toma hoy las decisiones que le llevarán al mañana?

En el caso de que usted forme parte de una pequeña o mediana empresa, una empresa familiar o incluso sea un trabajador autónomo, debe tener en cuenta que el rendimiento profesional y de la empresa  depende no sólo de saber gestionar, controlar, dirigir, planificar o el largo etcétera de las actividades y tareas diarias de la empresa o el trabajo, que hay que desempeñar para tener resultados, que deseamos sean preferentemente positivos. Además de las tareas antes mencionadas hay que añadir que la productividad y los resultados económicos dependen en gran medida de las capacidades emocionales y del dominio y gestión de su inteligencia emocional y de la de su equipo.

La incertidumbre manifiesta en la que vivimos atenaza a millones de personas, autónomos, directivos, equipos comerciales y profesionales en las empresas, y son los factores emocionales y de afrontamiento de las adversidades las que suponen un elemento diferenciador a la hora de marcar la diferencia y lograr el éxito en los proyectos.

La alta cualificación de las personas se ve mermada en muchas ocasiones ante la falta de otras competencias y habilidades necesarias para lograr el mejor desempeño posible. Dos carreras, un MBA y un Máster, no son garantía de éxito si no se tiene resistencia a la adversidad.

Hoy más que nunca es necesario tener las habilidades que postulaba Daniel Goleman en su famoso libro de Inteligencia Emocional:

·         Capacidad de escuchar, y comunicarse verbalmente.

·         Tener la capacidad de adaptarse a los obstáculos, contratiempos e impedimentos que nos encontramos cada día, desde la flexibilidad y la capacidad de adaptarse a los cambios.

·         Capacidad de autocontrol personal, confianza, motivación y seguir en el camino pase lo que pase, pues si hay algo que podemos controlar es a nosotros mismos. No podemos controlar los mercados o la bolsa, pero si podemos controlar cómo actuamos, y como nos relacionamos con los acontecimientos que nos vienen de fuera.

·         Eficacia grupal e interpersonal, cooperación, capacidad de trabajar en equipo y habilidad para negociar las peleas o disputas. El estrés y las tensiones emocionales que se producen en los equipos de trabajo ante las dificultades por la consecución de objetivos hace que afloren las tensiones de diversas maneras. Una manera eficaz de aumentar la cohesión grupal, y por tanto la eficacia y eficiencia es articulando las habilidades de resolución de conflictos.

·         Hemos de potenciar la eficacia dentro de la organización, que independientemente del tamaño de la misma ha de generar la predisposición a participar activamente en la misma, facilitando y potenciando el liderazgo.

La iniciativa, la capacidad de comunicación y las habilidades interpersonales son las competencias claves para el logro de resultados positivos en la empresa.

No en vano, no es casualidad que la empatía, la asunción del punto de vista de los demás, la comunicación y la cooperación se encuentran entre las competencias que la universidad de Harvard más valora entre las personas que quieren acceder a ella.

El coaching es la disciplina que ayuda a entrenar y aprender a gestionar los cambios, desde el aquí y el ahora, para llevarnos a lograr los resultados que deseamos. Si le añadimos el entrenamiento y desarrollo de la Inteligencia Emocional, las probabilidades de lograr mejores resultados aumentan notablemente.

Y como ya sabemos "la mejor manera de predecir el futuro es crearlo".

Saludos cordiales

José Miguel Gil
Coach Profesional
Psicología en la Empresa 
Gerente de  COANCO 
Presidente de  ASESCO Asociación Española de Coaching


                                                                 

¿Cómo hemos podido ser tan estúpidos?

Esta famosa pregunta se la hizo John. F. Kennedy a sus asesores después de darse cuenta del fiasco que supuso invadir la Bahía de Cochinos en Cuba, y que se tradujo en un sonoro fracaso militar y político de USA.

Viendo el panorama en el que vivimos hoy me viene a la memoria de nuevo lo que dice la Psicología Social sobre el pensamiento grupal,  las interrelaciones de los seres humanos, y como la influencia de otras personas afecta a nuestra toma de decisiones.

 El pensamiento sistémico  refuerza la teoría de que todo está interconectado, y que más allá de la individualidad como seres humanos e indivisibles que somos, formamos parte de un sistema, un colectivo o grupo familiar, de trabajo, social, equipo deportivo, etc.


Nuestras decisiones, intenciones, y sobre todo nuestros hechos están encadenados a consecuencias, unas veces positivas y otras veces negativas.

Ahora bien, saliéndonos de teorías, lo que es cierto es que en nuestro día a día solemos oír de forma habitual aquello de, “cuatro ojos ven más que dos” o decidir por “unanimidad” o “mayoría” , entre otras cosas para salvaguardar la integridad a la hora de la toma de decisiones. De alguna manera, yo lo suelo comparar con “nadar y guardar la ropa”, ya que si algo sale mal en nuestra decisión, tendremos a quién recurrir para excusarnos, o justificarnos.

El pensamiento grupal hace que las personas integrantes de un grupo se vuelvan excesivamente optimistas, y que la gente que discrepe de la tónica general se le califique como “cenizos”, “gafes”, “críticos”, etc.

Algunas técnicas que pueden ayudarte a prevenir una catástrofe que te conduzca a la pregunta del inicio ¿Cómo hemos podido ser tan estúpidos?, y que pueden ayudarte a la hora de tomar una decisión pueden ser las siguientes:


  • Informar a los participantes de los riesgos y características de la toma de decisiones en grupo. 
  • Facilitar que el director o el líder del grupo se mantengan al margen de forma imparcial.
  • Facilitar que todas las personas puedan expresar libremente sus dudas y objeciones.
  • Escuchar todas las opiniones, las que son a favor y las contrarias.
  • Aprender a ponerse en el lugar de la otra persona...


Saludos cordiales

José Miguel Gil
Coach Profesional
Psicología en la Empresa 
Gerente de  COANCO 
Presidente de  ASESCO Asociación Española de Coaching


                                                                 

¡Basta ya de crisis psicológica! ¡PODEMOS!

Estábamos en una época de bienestar hasta hace bien poco. ¡Dicen que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor!

 Bienestar  que se ha visto mermado por la crisis y que se ha convertido en muchos casos en España (y en otro países del mundo) , en  ansiedad ante la falta de trabajo o su posible pérdida, en recortes sociales que afectan a todos, aunque de forma desigual, ya que se ceban de forma particular en las personas y familias con menos medios.

La percepción de bienestar subjetivo que hemos tenido y disfrutado se ha convertido en una percepción de desesperanza, y desilusión  que hace que muchas personas hayan visto como su autoestima y capacidad de control sobre su futuro y sus circunstancias dependen hoy más que nunca de otros…de unas "entidades" que se llaman “mercados” y que han llevado a muchas personas al suicidio, entre ellas un amigo empresario hace 2 años, o recientemente personas en Italia o Grecia.

La falta de ilusión por un futuro que parece que será más difícil para nuestros hijos que para nosotros.

 La falta de motivación de chavales a la hora de estudiar en un sistema educativo que baila al son de los políticos que vienen o se van, y que se reflejan los datos que aporta el informe Pisa,  y que se viene a traducir una vez más en expresiones del estilo de   “se habla de una generación perdida”, y todo este cúmulo de noticias, datos y experiencias negativas que nos bombardean día a día, contribuye a que nuestra sensación de bienestar subjetivo se haya disipado en muchos casos.

El bienestar subjetivo está relacionado con la Inteligencia Emocional con la capacidad de auto regular esos estados emocionales que se generan como consecuencia de lo que vemos, oímos, e interpretamos.

Por ello necesitamos una estimulación positiva, algo que refuerce los valores positivos, que nos ayude a salir a flote del pozo.

¡Basta ya! de tanto “terrorismo psicológico”, porque hay crisis, si, pero peor es la “crisis psicológica” que vivimos.

Soy consciente de la realidad social y económica donde vivimos, imposible no estarlo, pero si algo sabemos, es que allá donde ponemos el foco es donde nos centraremos, sabemos que si nos centramos en el problema no nos centramos en la solución.

En los últimos días empiezo a ver un movimiento en esta dirección, en el sentido de reclamar un espíritu que ilusione, que motive y que nos ayude a todos a luchar, y a pelear para salir adelante.

 Nuestros abuelos, padres, y demás generaciones anteriores ya lo hicieron, ¡ahora nos toca a nosotros!

Y aunque no soy muy futbolero (exceptuando a la Selección Española) , apoyo 100 x 100  el grito de guerra de  la misma ¡PODEMOS!

Me da igual de donde venga la ilusión o la energía para ponernos en marcha, para cohesionarnos, para trabajar en equipo, para salir de nuestra cómoda incomodidad a la que tristemente nos hemos habituado. Lo que cada vez tengo mas claro es que os nos sacamos nosotros las castañas del fuego o no vamos a ninguna parte.

¡Basta ya! Un poquito de optimismo por favor, buen día... ¡Podemos!


Saludos cordiales

José Miguel Gil
Coach Profesional
Psicología en la Empresa 
Gerente de  COANCO 
Presidente de  ASESCO Asociación Española de Coaching


                                                                 

La vida optimista. Cuestión de quitar el Des- de tu vida

Tratar de ser optimista a veces se traduce en una tarea más que ardua gracias a la ingente cantidad de información que se esfuerza denodadamente en llevarnos en sentido contrario.

Todas las personas optimistas y pesimistas sufren los mismos reveses en la vida. La diferencia está en la reacción a esos problemas, acontecimientos o historias que se nos presenta.


Dicen que los pesimistas son “optimistas bien informados”.
Yo cuando tengo que recurrir a una definición me voy al Diccionario de la Lengua Española.
Este diccionario define optimista como: “Que propende a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable
Define pesimista como: “Que propende a ver y juzgar las cosas en su aspecto más des-favorable

La cuestión está por tanto en ver donde ponemos el foco.
¿Qué hay en tu vida que no te gusta? ¿Te gustaría eliminarlo?

  Pues bien, la receta es tan sencilla como quitar de toda palabra que nos llegue el  prefijo  des- .

  La diferencia entre una persona optimista y pesimista es el prefijo Des-

 Una persona pesimista está o se siente, des-motivado, des-esperanza, des-conocimiento, des-ilusión, des-contento, des-conectado, des- … des- …

 Te invito a que en el día de hoy le quites el prefijo negativo des- a aquellas palabras que te lleguen.


El lenguaje es el vehículo por el cual nos comunicamos con los demás y con nosotros mismos.
El lenguaje nos ayuda a relacionarnos con la realidad, nos facilita el movernos o pararnos. Si empezamos a cambiar el lenguaje, un poquito, sólo un poquito, podemos empezar a cambiarnos a nosotros mismos, y a nuestro entorno.

 Yo no puedo cambiar las comunicaciones que me llegan de fuera, no puedo cambiar el valor de la prima de riesgo, pero si puedo cambiar mi comunicación interna y como entiendo y proceso la información que me llega.
 
Así pues, hoy a pesar de todo decido ser, estar y/o tener optimismo, elijo  des-motivación, des-esperanza, des-conocimiento, des-ilusión, des-contento, des-conectado, des- … des- …

¡Que pases un des-agraciado  y feliz día!


Saludos cordiales

José Miguel Gil
Coach Profesional
Psicología en la Empresa 
Gerente de  COANCO 
Presidente de  ASESCO Asociación Española de Coaching


                                                                 

En qué consiste mi trabajo... en lograr resultados extraordinarios

¿Coaching qué es?

Es un proceso de actuación dinamico entre dos personas, una de ellas, un profesional que se denomina coach, y otra persona (o grupo de personas si es una empresa) que se denomina coachee o cliente.

Se realiza a través de una entrevista que puede ser realizada de forma presencial, o vía telefónica o skype.

El trabajo del coach consiste en hacer preguntas para que el cliente a través de sus respuestas encuentre las soluciones a las cuestiones que se plantea. Se suelen denominar en el mundo del coaching como  "preguntas poderosas"

Sobre estas respuestas, el coach le da feedback o retroalimentación de lo que va ocurriendo en el proceso de coaching, en base al mismo, se diseña un plan de acción que se va desarrollando por parte del cliente.

La clave del proceso de coaching está en definir el objetivo de lo que se quiere lograr, diseñar un plan de acción, el acompañamiento del coach al cliente a lo largo de todo el proceso para darle feedback, evaluar resultados, rediseñar las posibles acciones, y así sucesivamente hasta que se consigue el objetivo, la meta o el propósito por el cual se inicia el proceso de coaching.




Mi trabajo consiste en hacer preguntas, personalmente suelo decir "hacer preguntitas" para lograr cambios que nos lleven a lograr "resultados extraordinarios".

Saludos cordiales

José Miguel Gil
Coach Profesional
Psicología en la Empresa 
Gerente de  COANCO 
Presidente de  ASESCO Asociación Española de Coaching