El que no tiene dudas de nada es lo más parecido a un imbécil.


Hace algunas fechas oí decir a José Manuel Caballero Bonald (Jeréz de la Frontera, Cádiz, 1926)una sentencia con la que estoy de acuerdo:

"El que no tiene dudas de nada es lo más parecido a un imbécil"

En la presentación de su último libro La noche no tiene paredes (2009), Bonald reiteró su frontal rechazo de los gregarios y los sumisos.

La incertidumbre se anuda a la entraña del ser humano, por ello quien no duda es “sospechoso” o “lo más parecido a un imbécil”. Dudar, dudar de que se duda y que la duda sea duda y no certeza:

“¿Ha valido la pena
llegar hasta estas vecindades
inapelables de la incertidumbre
sólo para volver a constatar
que la nada colinda con la nada?”

(Entre dos luces de Manual de infractores)

Un abrazo,

José Miguel Gil
Psicólogo, Coach Personal y ejecutivo

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"No hay Coaching si no hay acción"

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La grandeza de la duda... Lejos de empequeñecer nos hace analizar, pensar y sin "duda" considerar posibilidades.

José Miguel Gil dijo...

Querido lector o lectora anónimo, te agradezco el comentario, y desde luego ese es el sentido de mi reflexión.

Bendita sea la "duda" ya que nos hace ser creativos y nos ayuda en muchas ocasiones a tomar "conciencia" de aquellas cosas que nos limitan o bien de nuestros propios autobloqueos.

Para eso el Coaching es una magnífica herramienta que me precio de utilizar.

Como tu bien dices con toda la razón "la duda Lejos de empequeñecer nos hace analizar y pensar", si me permites el atrevimiento yo le añadiría que además nos puede ayudar a tomar acción y movernos en la dirección positiva que nos ayude a solucionar esa duda.

Saludos Cordiales

José Miguel Gil